Lo mío perdiendo llaves es algo que el universo tiene contra mi bella persona. En algún momento de mi vida, me supongo que en la infancia (yo era muy cabrón de pequeño), puteé al hijo del Karma. Y me lo paga cada año perdiendo las llaves.
Las de mi casa, las de casa de mis padres, las del coche. Toda las que pueda. Las de mis amigos también, si cuelan cuelan oye.
La cuestión es que estaba vez es la peor de todas porque el casero me tenía agarrado por los huevos (se ve que tengo cara de pierdellaves) y bajo amenazas y miradas asesinas, me dijo que como perdiese las llaves le iba a tener que pagar la jubilación, y el cambio de llaves de todo el edificio, porque no vaya a ser que me siga alguien y tenga la veda abierta, para hacer todo tipo de maldades.
Lo malo es que mi casa es un puto desastre, entonces parece que ya está robada, así que el ladrón entraría y se iría por patas, intentando no morir por una avalancha de platos sucios. Así que como comprenderéis no me preocupaba lo más mínimo.
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| Las llaves eran de este tipo, largas, viejas, y caras-caras. |
Total, que yo bajo presión me pongo nervioso y pierdo cosas. Y claro, perdí las llaves. Ayer. Y no las encuentro, para variar.
Claro que no las encuentro porque las perdí fuera de casa vamos.
Que es que eso es otra cosa, yo perder perderlas, las pierdo todos los días. Pero acabo encontrándolas en sitios inesperados, en el frigorífico, en un zapato, en el baño. Dónde las dejaríamos cualquiera ¿no?.
Así que nada, aquí ando tirado en el sofá, planteándome las diferentes cosas que puedo hacer en casa sin tener que salir de ella. Como empezar un blog por ejemplo.
Por lo menos hasta que vengan mis compañeros de piso, y pueda ir a hacer copia de las llaves en plan ninja para que no me flagele el jodido mafioso que tengo por casero.
Mi vida ahora mismo es un pozo sin fondo. Me quedan menos de dos meses de alquiler y pierdo las llaves. Estaba tomándome en serio el récord de no perder las llaves por un año, o perderlas sólo por casa. Me quedo sin cheque y salir en el libro Guiness.
Creo que echo de menos la compañía de mis llaves, ahí en el bolsillo trasero del pantalón, entendedme. Son muchos años ya.
Y por favor, que vengan mis compañeros de piso cuanto antes, no sea que me de por hacerme otra red social, o peor, otro blog para despotricar sobre éste.
Vergüenza me daría perder las llaves...
Por cierto, el título del post deberían hacerlo un refrán, o el título de un libro de éxito y autoayuda. De nada.

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